Mientras más de 220 mil hogares marplatenses enfrentan aumentos de hasta el 50% en sus facturas de gas, el intendente de Mar del Plata Agustín Neme rompió el silencio para defender la segmentación del subsidio y anticipó que seguirá apoyando el modelo económico nacional.
Neme apoyó abiertamente el recorte a la Zona Fría impulsado por el presidente Javier Milei, que ya obtuvo media sanción en Diputados y ahora espera su tratamiento en el Senado.
Lo que se conoce como Zona Fría pasa a un esquema de segmentación.
Creo que también es equitativo y justo, que los subsidios vayan donde tienen que ir», sostuvo Neme.
El jefe comunal interino evitó usar la palabra «recorte» y prefirió instalar el concepto de un esquema focalizado por ingresos: «Todas las personas que no puedan tener capacidad de pago, el Estado va a estar con ese subsidio», argumentó.
La realidad, sin embargo, es otra. El proyecto de ley impulsado por el oficialismo nacional restringe los descuentos de hasta el 50% a solo tres regiones del país: la Patagonia, Malargüe (Mendoza) y la Puna.
Ciudades como Mar del Plata, que ingresaron en la ampliación de 2021, quedan automáticamente afuera del beneficio geográfico y solo podrán acceder a algún tipo de ayuda si acreditan vulnerabilidad económica a través del Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos (RASE).
En los hechos, más de 220 mil hogares marplatenses que hoy reciben descuentos del 30% o 50% en sus facturas de gas pasarían a pagar tarifa plena si no califican como pobres o vulnerables.
El propio Neme, sin embargo, reconoció que el proyecto aún está en debate y que hay que esperar lo que pase en el Senado.
Pero su postura fue clara: no hay críticas al texto que salió de Diputados con el voto de los diputados marplatenses de La Libertad Avanza.

